Hoy día del libro, patatín y patatán, me ha despertado la noticia en la radio de que el 55% de la población Española son lectores habituales, de ellos la mayoría jóvenes, patatín y patatán. Cosa que siempre he cuestionado, por el simple hecho de que la mayor parte de la pasta del Plan de Lectura del Gobierno se va para el gremio de editores, y con él, elaboran unas encuestas bastante cuestionables, segun ellos de cifras de lectura, según yo, de ventas de libros, que no tienen nada que ver lo uno con lo otro.
Es la primera semana del libro en muchos años que no trabajo, así que en la tranquilidad de mi cautiverio reposado, me he rodeado de libros y películas y sobre todo, leo todos los periódicos, escucho las noticias en la radio y veo algunos telediarios.
Día del libro es sinónimo de homenajes grandiosos al libro, inacabables lecturas en voz alta del Quijote, lanzamiento de libros en paracaidas, envolvimiento de edificios en libros, personas disfrazadas de libro por las calles, concursos de marcapáginas y eslóganes de lectura, tres minutos de gloria en las noticias, entrevistas a viandantes con preguntas ingeniosas en la puerta del sol, para lucimiento de periodista y posterior cachondeo en plató y zapping…
Creo que como en casi todas las cosas que tienen que ver con la cultura, los catalanes son los que mejor se lo montan.
Yo soy de la idea de que el mejor fomento de la lectura se hace de lector a lector, un lector sabe como comunicar mejor que nadie el disfrute de los libros, así que desde biblioactiva propongo que en los comentarios a este post escribais el título del libro o el autor que os ha hecho disfrutar. No hace falta que sea el último que habeis leído, si no aquel libro que os hizo amar la lectura, descubrir un placer olvidado o marcó un punto de inflexión en vuestras vidas lectoras. Y también sería interesante saber cómo llegaron a nuestras manos esos libros especiales, quienes fueron los mediadores entre el libro y nosotros.
Mi momento fué con “Veva” de Carmen Kurtz, hasta este libro yo había sido una niña de lectura ágil y habitual, pero cuando cayó en mis manos este libro, creí volverme loca, yo quería ser esa niña, sentía que era esa niña, confundía realidad y ficción y la casa donde transcurría la historia era la mía, lo leí tres veces seguidas. Mi madre me traía otros libros de la autora, pero aunque los libros de Oscar y Kina me gustaban, no consiguieron el mismo efecto. Hasta los 13 años, mi madre fué la que me traía libros a casa y siempre solía acertar.
Os animo a poner en este post, qué libros os marcaron y qué personas fueron especiales en vuestras lecturas. Ánimo a todos.