El sábado decidí dar un paseo hasta el Palacio Almudí de Murcia, para visitar la exposición de Garay, un pintor y diseñador murciano. La exposición está en dos salas, en la planta baja, el Garay pintor y retratista de pre y post Guerra Civil, y en la primera planta, el Garay diseñador. Viendo la exposición me doy cuenta de que con sus óleos y retratos, era un personaje local, apenas sin proyeccción nacional, aunque sus diseños seguramente si tendrían más proyección puesto que trabajó para muchas marcas de conservas y productos de Murcia, que se venderían dentro y fuera de la provincia.
Al salir del Almudí, me acerqué a la Sala Verónicas, donde Alfonso Albacete expone, de esta muestra me quedo con la serie de los vasos. Aunque la instalación tiene algo que puedo intuir que me dice algo, pero no lo tengo claro. El caso es que salí con la sensación de que no entiendo el arte, algunas piezas me interesan, pero no tanto como para ir más allá.
Nada más salir de Verónicas, pasé por los restos arqueológicos de la muralla, en donde de vez en cuando exponen, y efectivamente, había una instalación. Eran unas grandes piezas metálicas, curvas, que hacían de espejos y que en ellas podías ver reflejadas las paredes de la antigua muralla árabe de la ciudad, y de fondo los edificios que la rodean. Estaba muy chula así que bajé y una vez dentro pude contemplar el reflejo del entorno árabe en las piezas, además descubrí que había unas pequeñas semiesferas convexas, en las que podías ver prácticamente toda la instalación, pero distorsionada con nuevos ángulos.
Luego leí en un cartel “DIFUSORES DEL ARTE”. Y pensé: “Como mola, ya entiendo el arte contempopraneo, estas instalaciones se llaman “Difusores del arte” porque difunden el arte de siempre (en este caso el arte árabe), de un modo distinto al que lo hemos visto siempre, creando una nueva perspectiva para algo antiguo, y dando lugar a nuevos puntos de vista y nuevas sensaciones”. Y me quedé tan contenta, pensando que no andaba mal encaminada, y que además de la pintura y escultura figurativa, era capaz de entender las corrientes contemporaneas.
Y de repente cuando leo el folleto de la instalación, mi gozo en un pozo, la instalación no era “difusores de arte”, se llamaba “Retorno del angel” y el texto decía “Surgido del campo de la creación, mente universal en continua expansión en infinita abundancia, nada nos impide satisfacer nuestros deseos conectando con lo eterno, tu desde fuera, yo desde dentro….”.
Lo de difusores del arte es el colectivo artístico que engloba entre otras exposiciones, esta “muestra de la expansión en infinta abundancia”. Así que llegué a mi casa con dos cosas claras, la primera es que no iré a ver más de una exposición en el mismo día, y la segunda es que me gusta más mi interpretación de la última instalación.
Saqué algunas fotos que podeis ver AQUÍ