El holocausto y dos voces narrativas
31 08 2007
Como decía en mi anterior post me leí en el avión la novela “El niño del pijama de rayas” la historia de la amistad entre un niño judío y el hijo del comandante nazi que dirige un campo de exterminio, pero como aterricé inmediatamente en Tenerife, enseguida se me pasó el shock. Pero a la vuelta del viaje, fuimos a la fnac y Joaquin me regaló MAUS, un comic sobre el holocausto, o mejor dicho una novela gráfica, que había ganado el premio Pulitzer. La historia es espeluznante, pero no eres tan consciente por que la historia es en viñetas, habla de gheto de Varsovia, de Austwich. Una de las cosas más chocantes al principio es que los personajes son animales,
Los judios polacos son los protagonistas de la historia y están caracterizados como ratones, los polacos gentiles cerdos, los nazis son gatos, los americanos e ingleses como perros, y concretamente en una viñeta en la que unos cerdos polacos esconden a los judios ratones protagonistas en un sótano, la mujer se asusta porque hay ratas y ratones por el suelo, ahí caes en la cuenta de que son personas y se hace duro seguir.
Es un recurso narrativo que desprende de dureza a la historia contada, ya bastante dura de leer, tal vez si no hubieran sido caracterizados así, no hubiera podido terminar de leerla y posiblemente el autor no hubiera podido escribirla, ya que cuenta la vida de sus padres en la 2º Guerra Mundial.
Más información sobre este libro y el autor AQUÍ
“MAUS”. Art Spiegelman. Reservoir Books de Random House Mondadori
Temas : LEER EN ESO, Literatura juvenil, comic
Mi última lectura fué desde las alturas. En Barajas compré “El niño del pijama de rayas”, y cuando terminé la última página no podía articular palabra. El caso es que desde mi ventanilla se veía la Gomera y el avión comenzaba a descender, así que con el ajetreo de ponerse los cinturones y mascar chicle (mis oídos no aguantan bien los descensos), pude pasar el mal trago.
Casi se me olvida como se usa el editor de textos de biblioactiva, llevo tanto tiempo de vacaciones que he perdido las buenas costumbres…
