El libro del aire y de las sombras
31 03 2008
Durante este fin de semana he estado enganchada a un libro, se trata de “El libro del aire y de las sombras” de Michael Gruber en Alfaguara, lo compré hace 10 días en BERTRAND de Cartagena, recordaba vagamente haber leído una reseña en algún suplemento, pero lo que de verdad me enganchó fué su portada: un libro antiguo ardiendo.
El libro habla de todo aquello que conocemos los que trabajamos en el mundo del libro: derechos de autor, bibliotecas, manuscritos, incunables, documentalistas, traducciones, falsificadores, trascripciones paleográficas, editores, librerías, bibliotecatios, bibliofilia… Y además , contiene un misterio, aunque sería mejor decir que contiene dos misterios paralelos intercalados, una historia ocurrida en 1611 en la que el protagonista es William Shakespeare, y que me hubiera costado seguir si no hubiera visto Shakespeare in love, porque no está muy bien contextualizada ya que se trata de una serie de cartas, y quien las escribe es un soldado moribundo con un estilo pésimo; y la otra trama sucede entre Nueva York e Inglaterra, en la que están implicados una serie de personajes relacionados con el mundo del libro y la edición variados, mezquinos, manupuladores, ingenuos y en su mayor parte confusos, que van en busca de unos manuscritos hallados casualmente por dos empleados: un informático que se encarga de la venta on line de ejemplares raros en una librería de viejo y una encuadernadora y restauradora de ejemplares antiguos.
El pasado y el presente se mezclan dando lugar a un best-seller culto e interesante, aunque en mi opinión algo excesivo. Es como si el autor hubiera pensado escribir un libro a lo Dan Browm, pero gritando desde cada una de sus páginas !Yo no soy como Dan Browm!, pero pienso que pertenece al grupo de escritores falsamente ofendidos por las aguas que hace el argumento del Código Da Vinchi, aunque realmente están ofendidos por las ventas y el éxito. (Que conste que defiendo al Código Da Vinchi únicamente en la medida que hizo que gente no lectora se aficionara a leer).
Entretenido y adictivo, con algunas páginas estupendas, y otras no tanto.
Aunque he de reconocer que me ha vuelto a pasar lo de siempre, que tengo un examen de Paleografía el jueves y no podía dejar de leer, aunque dentro de lo que cabe puedo decir que leyendo este libro, he repasado algo de paleo y si no os lo creéis fijaros en el párrafo:
“Las caligrafía cursivas góticas de los siglos XV y XVII en Inglaterra y en el resto de Europa están entre las más dificiles de leer, (…) Crosetti se enteró de que los contemporaneos de Shakespeare no hacían distinción entre la n y la u, la u y la v y la i y la j, la s tenía formas diferentes, la r cuatro y las ligaduras de la s y la t a otras letras distorsionando la caligrafía…”
Se parece tanto a mis apuntes para el examen del jueves, que no me sentí nada culpable de leérmelo en vez de estudiar.
Temas : En mi mesilla, Motivos para leer, Recomendados
Hace aproximadamente un mes terminé de leer el libro de la francesa Muriel Barbery, cuando había leído la mitad del libro estuve a punto de dejarlo porque se me hacía muy monótono el argumento y lo que al principio parecía inminente, se alargaba y no veía el momento en que llegaran al punto que desde la primera página se anunciaba. Pero afortunadamente el
Estoy contenta porque 
