23 de Abril

23 04 2008

Hoy día del libro, patatín y patatán, me ha despertado la noticia en la radio de que el 55% de la población Española son lectores habituales, de ellos la mayoría jóvenes, patatín y patatán. Cosa que siempre he cuestionado, por el simple hecho de que la mayor parte de la pasta del Plan de Lectura del Gobierno se va para el gremio de editores, y con él, elaboran unas encuestas bastante cuestionables, segun ellos de cifras de lectura, según yo, de ventas de libros, que no tienen nada que ver lo uno con lo otro.
Es la primera semana del libro en muchos años que no trabajo, así que en la tranquilidad de mi cautiverio reposado, me he rodeado de libros y películas y sobre todo, leo todos los periódicos, escucho las noticias en la radio y veo algunos telediarios.

Día del libro es sinónimo de homenajes grandiosos al libro, inacabables lecturas en voz alta del Quijote, lanzamiento de libros en paracaidas, envolvimiento de edificios en libros, personas disfrazadas de libro por las calles, concursos de marcapáginas y eslóganes de lectura, tres minutos de gloria en las noticias, entrevistas a viandantes con preguntas ingeniosas en la puerta del sol, para lucimiento de periodista y posterior cachondeo en plató y zapping…

Creo que como en casi todas las cosas que tienen que ver con la cultura, los catalanes son los que mejor se lo montan.

Yo soy de la idea de que el mejor fomento de la lectura se hace de lector a lector, un lector sabe como comunicar mejor que nadie el disfrute de los libros, así que desde biblioactiva propongo que en los comentarios a este post escribais el título del libro o el autor que os ha hecho disfrutar. No hace falta que sea el último que habeis leído, si no aquel libro que os hizo amar la lectura, descubrir un placer olvidado o marcó un punto de inflexión en vuestras vidas lectoras. Y también sería interesante saber cómo llegaron a nuestras manos esos libros especiales, quienes fueron los mediadores entre el libro y nosotros.
Mi momento fué con “Veva” de Carmen Kurtz, hasta este libro yo había sido una niña de lectura ágil y habitual, pero cuando cayó en mis manos este libro, creí volverme loca, yo quería ser esa niña, sentía que era esa niña, confundía realidad y ficción y la casa donde transcurría la historia era la mía, lo leí tres veces seguidas. Mi madre me traía otros libros de la autora, pero aunque los libros de Oscar y Kina me gustaban, no consiguieron el mismo efecto. Hasta los 13 años, mi madre fué la que me traía libros a casa y siempre solía acertar.

Os animo a poner en este post, qué libros os marcaron y qué personas fueron especiales en vuestras lecturas. Ánimo a todos.



Curso Cieza y despedida

17 04 2008

Durante algunos días el blog estará cerrado por vacaciones y reposo forzosos.

Para los asistentes del curso de Cieza los materiales los colgaré la semana próxima.



Y decirte alguna estupidez…

10 04 2008

18824_1.jpgEl martes conocí al hombre, que hace poco, hizo que deseara con todas mis fuerzas volver a tener 15 años, para enamorarme como solamente somos capaces de enamorarnos a esa edad.

Ese hombre es Martín Casariego y quien haya leído “Y decirte alguna estupidez como por ejemplo te quiero” sabrá de lo que hablo.

Quien no lo haya leído todavía está a tiempo de hacerlo. Nunca es tarde para volver a sentir cosas que nos hagan ser mejores personas, nos transporten a emociones que solo se sienten una vez en la vida y nos recuerden lo que era importante a los 15 años.

Gracias Martín, gracias Lola.



El Bello Durmiente

7 04 2008

la-bella.jpgHoy en “el país” he leído un artículo titulado “Maneras estrafalarias de forrarse en internet“, que cuenta la breve aunque fructifera vida, de un chaval de 22 años que ha ganado casi 12.000 euros en un mes a través de una página web, en la que por webcam se le puede ver en su habitación acostado en su cama durante 24 horas al día.

“Me planteé un reto: pasar el mayor tiempo posible delante de una webcam, acostado en la cama y encerrado en mi cuarto. Pedí a los visitantes de mi página que recompensaran mi esfuerzo con donaciones económicas”, dice el bello durmiente. También dice que la idea se le ocurrió viendo en la tele un reality show.

Durante los meses de Febrero y Marzo he realizado algunas actividades de formación de usuarios en algunos centros de secundaria y bachillerato. Hacía un par de años que no trabajaba con adolescentes directamente, porque estaba centrada en primeros lectores, bebés y familias. Así que me ha sorprendido encontrarme con que la mayor parte de los chavales tienen mucho en común con el bello durmiente.
Están tecnologicamente al día con ordenadores, gadgets, mp4, consolas, wifi, móviles con todo tipo de avances, chats, msm, youtube y otros. Viven obsesionados con la comunicación entre semejantes: llegan a su casa después de estar con sus amigos y se conectan al Messenger inmediatamente, se mandan todo tipo de chorradas por movil y bluetooth y siempre llevan en la mochila el cargador de movil por si se quedan sin batería. El que no tiene interner en casa es un apestado porque no participa en los chats. Son seguidores de la mayor parte de realitys en televisión y sueñan con hacerse ricos muy pronto de repente por un golpe de suerte o echándole morro a la vida, (aunque esto lo hemos soñado todos). Y por supuesto los conceptos de cultura del esfuerzo y recompensa del trabajo, les suenan a chino a la mayor parte de ellos.

Aunque lo más sorprendente es que el bello durmiente diga que: Pidió a los visitantes de su página que recompensaran su esfuerzo con donaciones económicas. Cómo diríamos en Murcia “¡Qué pijo esfuerzo! ¿Estar durmiendo es esfuerzo?”. Aunque lo más flipante es que le pagaran entre todos esa cantidad.
En el fondo todos quisiéramos ser “el bello durmiente”, pero a diferencia de los chavales de los institutos, nosotros sabemos que estos pelotazos no pueden durar mucho, ni dan para vivir el resto de tu vida, pero algunos chicos de los IES a los que suelo ir no lo saben, y quieren ser “el bello durmiente”, por eso las colas de los castings de OT llegan hasta Cuenca, y por eso en algunos casos se llega a casos tan exagerados como el intento de suicidio de un chico, porque no le habían elegido en OT. ¿Dónde está el sentido común del mundo?.

Aunque tras releer este post me digo a mi misma que en realidad soy una mujer cercana a la cuarentena, que ve cómo su lozanía y su juventud se escapa, y uso los argumentos de mi abuelo para culpar a la nueva generación de mi  incomprensión del mundo, disfrazando mi envidia de argumentos de sentido común.