El día que caducan todas las promociones (y III)

30 06 2008

2aniversario.gifHoy es el día que caducan todas las promociones, incluida la de mis 37 años. Además de mi cumpleaños, también es el cumpleaños del blog, que cumple dos intensos años. Este blog fué un regalo de cumpleaños involuntario de Tomás, y uno de los regalos con los que más he disfrutado en mi vida, después de mi primera bicicleta.
Para celebrarlo, esta tarde haré un exámen de archivística.

Como estoy de exámenes leo mucho (cualquier cosa es más interesante que estudiar), hace poco me compré los comic de “La peor banda del mundo“, que Sfer había recomendado en su blog y me han encantado, aunque cuando lees cinco páginas, tienes que descansar, por los colores de las páginas que saturan mucho y por lo denso de las historias, que te hacen pensar.

Para quien le interesese conocer los orígenes del blog y su evolución.



Quemar libros en la hoguera de San Juan

19 06 2008

Portada de Bt.bmpHace un par de horas que he recibido un correo electrónico en el que una editorial me regala un libro de su colección, con la única condición de que lo queme en una hoguera de San Juan el próximo 24 de junio. Me he quedado perpleja, no se si me encuentro ante un responsable de comunicación genial, o simplemente es un ejercicio público de autocrítica y sentido común. Por supuesto que les he pedido que me lo envíen. El texto del mensaje es:

Maghenta Editorial invita a quemar ejemplares de uno de sus libros en las próximas hogueras de San Juan

Madrid, 18 de junio de 2008-

Maghenta Editorial quiere celebrar el próximo solsticio de verano con fuego y libros. Solicita a sus lectores una dirección postal y el lugar donde pasarán la noche de San Juan para enviarles por correo un ejemplar de la obra “Bt Portman, el último petrolero” de Diego Meca.


Los responsables de la editorial se acogen a la cita de Ray Bradbury: “hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos”, en el convencimiento que nadie se atreverá a leer la obra mencionada, por lo que invitan alegremente a prenderle fuego. Eso sí, también solicitan una foto digital del momento del incendio del libro, que deberán enviar a la dirección maghentaeditorial@gmail.com


Maghenta propone a sus lectores sentirse cómplices de Carvalho, “que prendía sus hogueras con letra impresa”; a disfrutar de ser el último aliado de Henry Miller, “empeñado en incendiar todas las bibliotecas del mundo”, o de un espíritu tan romántico como el del Kafka “que quiso alumbrar la inmortalidad con la quema de sus obras completas”.



Desanestesiante

11 06 2008

Este post va en la misma línea del post anterior sobre el ensayo de Mankell sobre el sida. Hablaré de otro libro desanestesiante que me compré el año pasado en la vorágine consumista de la Navidad.

Tras haber visitado la exposición de algunas de las fotos que los fotógrafos de Reuters habían hecho desde el inicio del siglo, me sentí emocionada, y salí de la sala de exposiciones decidida a hacerme corresponsal de guerra para denunciar las situaciones tremendas que sufre la población civil en las zonas de conflicto. He de aclarar a quien no me conozca personalmente, que prácticamente toda mi vida es el resultado de ese tipo de impulsos repentinos. Pasado el primer momento, me tuve que sentar en un banco de la Glorieta para pensar en el resto del mundo mundial, pero las luces de los adornos de Navidad y los villancicos que sonaban por la calle, no me dejaban oir mis pensamientos, y toda mi mente estaba ocupada con la imagen de la mujer llorando en el suelo, al lado de un cadaver que el mar del tsunami había devuelto a la orilla.

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Así que entré en la sala de exposiciones y me compré el libro como regalo de navidad. La compra de “Mira el mundo” de la agencia de prensa Reuters, no fue un acto consumista, bueno, lo fue en la medida en que pagué por él, pero la intención fue la contraria, porque cada vez que me entran ganas de comprar algo por el simple motivo de que sale en la tele, o porque lo tiene alguna amiga, o porque tengo un ataque consumista a causa de que vivo en occidente y tengo ojos; pienso si realmente necesito el objeto, y si la respuesta es SI, me siento en el salón de mi casa y abro el libro al azar por cualquiera de las páginas.

Os aseguro que algunas cosas que creía importantes dejan de serlo, para dejar sitio a lo que de verdad importa.

MIRA EL MUNDO. Reuters. Blume, 2007.



Moriré, pero mi memoria sobrevivirá

9 06 2008

1002aids.jpgEn mayo volví a Henning Mankell, no deja de sorprenderme agradablemente. Los atisbos de un Mankell extraño que creí entrever en alguno de sus libros policiacos de Wallander, comienzan a tener sentido conforme avanzo en mis lecturas.
Y me provoca una extraña sensación de querer saber más sobre el nuevo Mankell, pero a la vez añoro al detective, su eterno idilio con Laila y el conflicto generacional con su hija. Sé que no habrá más series detectivescas, y deseo con todas mis fuerzas que continúe haciendo lo que hace para luego escribir sobre ello.

“Moriré, pero mi memoria sobrevivirá” es el último ejemplar del autor, se trata de un ensayo sobre el SIDA en África, es duro y desgarrador, pero irradia fuerza y belleza. La belleza arrebatada a las personas infectadas de sida en el continente africano, y la fuerza con la que éstas se enfrentan a la muerte, a la orfandad de sus hijos y la dignidad con la que viven sus últimos días.

Los “libros recuerdos”, son unos cuadernos que la ONG en la que Mankell colabora activamente, entrega a las personas enfermas de SIDA, en ellos deben escribir sus recuerdos, sus impresiones, su pasado, quienes fueron sus antepasados, que esperan del mundo y todo lo que crean que pueden enseñar a sus hijos, que serán demasiado pequeños cuando sus padres mueran. Esos libros es lo único que pueden heredar los niños huerfanos del SIDA. No todos saben escribir, así que la mayor parte de los libros de recuerdos contienen dibujos, flores secas, trozos de tela, que los niños deberán interpretar como herencias afectivas. Son incunables de pasado y de futuro que la Comisión Sudafricana de la Verdad y la Reconciliación, se encarga de entregar a los enfermos, hacer el seguimiento y custodiar hasta que los niños son mayores. Como dice Mankell: “Contar la historia de una persona ayuda a que cicatricen las heridas de otras.”

“La verdad sobre el sida forma parte, naturalmente, de una verdad más vasta sobre como es hoy el mundo. En otras palabras, sobre cómo permitimos que sea.”

“… conseguir que los padres tengan la oprtunidad de compartir su historia y la de su familia, y de proporcionarles a los hijos consejos personales y firmes ante el futuro. Los libros de recuerdos pretenden que los padres portadores preparen con delicadeza a sus hijos para que acepten su muerte. Los padres hablan de sí mismos y escriben sus recuerdos de sus hijos y de sus propios padres. Hablan de sus alegrías, de las tradiciones, de su manera de vivir y de asuntos de tipo práctico, como el trabajo de la tierra o en la cocina. Como todo buen padre, animan y dan a sus hijos consejos sensatos. Les hablan de lo que esperan de ellos.

Mientras trabajan con el libro, los padres tienen la posilibilidad de referirse a la enfermedad que los está destrozando. De este modo, los inician en el periodo de luto, en ese que conduce hacia la despedida inevitable, llena de dolor y lágrimas. Las investigaciones muestran que los hijos de padres portadores del VIH superan la separación mucho mejor si reciben información y si tienen la oportunidad de hablar, reflexionar y llorar a sus padres mientras aún están con vida…”

Un libro que nos desanestesia de la occidentalidad con la que vivimos nuestras vidas en el hemisferio norte.



BMW y el fomento de la lectura

4 06 2008

kerouac.jpgLa nueva campaña de BMW ha animado a muchas personas a leer a Kerouac. Me lo ha dicho una compañera bibliotecaria, desde que comenzaron a emitir el anuncio, la gente busca “On the Road”, pero  no suelen encontrarlo, no porque no esté en las bibliotecas, si no porque en España se publicó como “En el camino”, y en el OPAC de las bibliotecas, aparece así. Otro motivo por el que no lo encuentran, es porque en el anuncio no dicen cual es el autor del libro, dato que ayudaría a los lectores teleadictos y al personal de bibliotecas de atención al público e información, que desconocen ciertos asuntos literarios como el título del libro en castellano o el autor de un libro si las peticiones suelen ser del tipo: ¿Teneis el libro del anuncio de BMW?… Y claro, sacaron al usuario un ejemplar de la enciclopedia visual de los coches y la mecánica.
Pero el anuncio me gusta, me parece atractivo y creo que invita a saber más sobre el libro. Una lectura vertiginosa, rápida, pausada, con ritmo y en situaciones distintas, desde distintos ángulos y en distintos modelos de BMW. Podría decirse que cuando un lector se enfrenta aun libro su lectura puede ser rápida, vertiginosa, pausada, con ritmo, en situaciones distintas, desde distintos ángulos o puntos de vistas, en distintos lugares y con distintos modelos de libros.

Me gusta más este anuncio que cualquiera que se haya hecho en campañas de planes lectores.

Para quien quiera saber más sobre Jack Kerouac, escritor norteamericano perteneciente a la generación beat, puede visitar algunos sitios interesantes.