Pablo Albo premiado

27 11 2008

canicas2.jpgDurante la feria del libro, justo el día que Pablo Albo contaba cuentos en la carpa, llovió mucho, muchísimo, una de esas tormentas que en Murcia solo aparecen en septiembre, duran poco y luego se van para siempre. Pablo y yo volvíamos de comer y nos refugiamos en una cafetería de la plaza de Santo Domingo, nos tomamos un café y cuando salimos de la cafetería la lluvia aflojó, aunque caían algunas gotas rezagadas, por eso no había nadie en la calle, porque a los Murcianos nos dá miedo la lluvia. Como yo me crié en Pamplona y Pablo es de Alicante, decidimos atravesar la plaza con cuidado de no pisar los charcos.

De repente Pablo se agachó a coger algo del suelo, era una canica gorda y brillante, luego yo ví otra que rodando atravesaba la plaza, la atrapé, era azul cielo, luego a lo lejos algo redondo y brillante apareció rodando de la nada, esta vez era transparente y verdosa, esa fué para Pablo. En tres minutos encontramos siete canicas de las gordas, no nos importó mojarnos un poco, luego miramos a nuestro alrededor y no vimos a nadie, ni un niño, ni un adulto, ni un kiosko de golosinas abierto, la plaza estaba desierta, los unicos humanos éramos nosotros. Era extraño porque casi todas las canicas estaban en movimiento cuando las encontramos. Esperamos un poco pero nadie reclamó el tesoro, así que nos lo repartimos como buenos amigos.

Ahora que me he enterado que a Pablo le han dado el Premio Lazarillo 2008, he pensado en la historia de las canicas y he recordado que las guardé para mis sobrinos, pero todavía no se las he dado, así es mucho mejor porque cuando se las regale además podré contarle que Pablo, mi amigo el escritor y contador de cuentos, ganó un premio muy importante con su cuento “Diógenes”. Pero como todavía son muy pequeños no les contaré que cada vez que escucho a Pablo contar historias me enamora un poco más, y que si sigue así, con sus libros, sus premios y sus nuevas sesiones de cuentos, no tardaré en caer rendida de amor y la culpa será sólo suya.



Los domingos de Mauro Entrialgo

9 11 2008

mauro.jpgUno de los libros que más me han gustado de Mauro Entrialgo es “Los domingos”. Lo leí de pié en la Fnac hace un año, y pensé: “Mmmm, qué raro, ¿acuarela?… que libro más emotivo…no parece de Mauro” lo dejé en la estantería y me compré otro. Pero nada más llegar a casa me arrepentí.

Confieso que me parto de risa con Angel Sefija, y con el resto de personajes, pero “los domingos” formaba parte de mí, una pequeña sección de mi vida estaba reflejado en ese álbum. Unos meses más tarde pude asistir a la charla que dió Mauro en el ciclo “Hojeando Comic” de la Regional de Murcia, y reconocí al Mauro de “Los domingos”, así que me lo compré en la Feria del Libro de Cartagena hace unas semanas.

“Ni surrealismo…

…ni pollas en vinagre.

Para mí, “El ángel exterminador” de buñuel trata del miedo a enfrentarse a uno mismo.

De lo que asusta volver a estar a solas después de haber espantado unas horas a la individualidad gracias a la integración en el grupo.

Porque la misa…, el partido de futbol… o esas reuniones toxicomanofestivas que se suelen organizar en casas particulares cuando los garitos nocturnos cierran…

más o menos tarde…

…con o sin prórroga…

…siempre se terminan.

Y entonces es domingo en el ánimo.”

El resto del libro no tiene desperdicio, habla del paso del tiempo, de las relaciones con la familia, de la infancia, de la manipulación de los recuerdos, de las mentiras, de la muerte…”

Yo lo recomiendo para aquellas personas que les gusten las buenas ideas y que no sean proclives a montarse películas. Todos los comics de Mauro están en la Btca Regional de Murcia.

Saber algo más:



Javier Cercas en Murcia

8 11 2008

EL miércoles 5 de noviembre, Javier Cercas estuvo en la Biblioteca Regional de Murcia, participó en un homenaje a Paco Umbral y periodismo literario.

La verdad es que la última vez que lo ví fué en la Feria del Libro 2006, me encantaron sus palabras, sus planteamientos y el modo de contar las cosas que tiene. Durante el café que compartimos pude charlar con él y me pareció una persona muy accesible, agradable y un buen conversador. Pero el miércoles lo encontré francamente incómodo y nervioso. Nada más empezar dijo que no sabía que venía a un homenaje a Umbral, que se había enterado por un periodista que le había entrevistado el día anterior, y que posiblemente si hubiera sabido que era un ciclo de Umbral no hubiera accedido a venir. Sus interlocutores no estuvieron muy finos, en más de una ocasión le cortaron sin contemplacionoes, y las preguntas del público eran dispersas y de lucimiento. El salón de actos estaba prácticamente completo, y está claro de que la gente vino a escuchar a Cercas, al margen del periodismo literario y de Umbral, pero el guión del acto debía ser muy estricto, porque aunque en ocasiones las palabras del escritor nos llevaban a lugares conocidos y cómodos para todos, inmediatamente los presentadores cortaban y le hacían una pregunta sobre Umbral y la prensa.

Evidentemente yo me encuentro entre aquellos que asistimos a ver al escritor de “Soldados de Salamina”, “El vientre de la ballena” y “La velocidad de la Luz”.
Javier dijo que estaba pensando en dejar de escribir colaboraciones y artículos en prensa. Que cada uno haga lo que quiera, tal vez los artículos le quiten demasiado tiempo y a causa de ello sus lectores nos estemos pediendo una novela estupenda.
Cuando volví a casa, me enteré que Michael Crichton había muerto. Hubo una época de mi vida en la que sus novelas me encantaban, aunque sinceramente os digo que me he olvidado de lo que trataban, con la excepción de aquellas que Spielberg me grabado a fuego.



“Mal de escuela”

2 11 2008

Vuelvo a Pennac tras algunos años sin saber de él, aunque siempre presente en mis fundamentos de fomento de la lectura por haber sido el redactor de los derechos del lector que ya comenté.

Pero ahora vuelvo a sus palabras con 12 años más, y con una visión más amplia de lo que es la animación a la lectura y la educación. Y si antes me pareció fascinante, ahora me deja deslumbrada porque pone palabras conocidas ante mi propia mismidad de zoquete, aunque algunas personas dicen que en todo caso sería ex-zoqueta. Pero yo insisto en calificarme en presente, soy zoqueta, soy zoqueta, soy zoqueta, me repiten voces pasadas. Porque como dice Pennac, los que lo hemos sido, nunca dejamos de serlo, aunque hayamos sido salvados.

“El saber es primero carnal. Son nuestros oídos y nuestros ojos los que lo captan, nuestra boca la que lo transmite. Nos llega por los libros, es cierto, pero los libros salen de nosotros mismos. Un pensamiento hace ruido, y el placer de leer es una herencia de la necesidad de decir.”

“Mal de escuela” de Daniel Pennac, publicado en Mondadori. Si quieres saber algo más lee la reseña que publiqué en el blog del Premio Mandarache de Literatura.